Mostrando entradas con la etiqueta ANTOFAGASTA-OPINIÓN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ANTOFAGASTA-OPINIÓN. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de abril de 2012

UN BURRITO ME DEDICÓ UN GOLCITO

ANTOFAGASTINA
EL HINCHA MÁS HINCHA 2011- 2012

POR RICARDO ARAYA MALDONADO

Siempre es reconfortante y esperanzador una victoria, jugando de local; más si viene precedida de una derrota frustrante e inesperada, frente a Audax, también en el estadio del Parque Juan López.
Este ajustado triunfo 2-1 frente a Cobresal, sirvió para que ciertos vendedores de pomadas y algunos ilusos que ignoran como se maneja el fútbol, hablen de ingreso a los plays offs, esos partidos que determinan el campeón del torneo de apertura.
Para mí, esta victoria solamente desnudó las mismas falencias y vicios de siempre; como para recordarles que el único objetivo en la presente temporada es no descender a los potreros, o enredarse en liguillas de los pobres. Esos fantasmas que indudablemente rondarán hasta la última fecha, considerando la precariedad de un plantel que se conformó sentimentalmente, en agradecimiento a los jugadores que consiguieron el retorno al fútbol grande y no en cuanto a sus excelencias futbolísticas. Latamente, he enumerado quienes son los aptos para el fútbol de primera y quienes deberían estar jugando por Municipal Mejillones…
Verdaderamente, resulta fastidioso reiterar las mismas carencias, incluyendo algunas que pertenecen al ABC del fútbol (y que deben aprenderse a los 10 años); o los mismos errores, del pichangueo sin sentido, o los kilos de inocentadas que cometen los jugadores pumas en cada partido, reconociendo si, que hay notorio progreso en cuanto a desterrar el pase cortito, inútil y anunciado. Mal que mal, ese estigma representa el estilo del fútbol chileno y la causa de ser campeones de nada.
Lentamente los jugadores albicelestes van comprendiendo que en la propia zona se debe “reventar” el balón sin dilaciones y sin asco, ya que no tenemos ningún jugador de juego exquisito, así como tampoco ninguna estrella; ningún líder; ningún goleador, ningún jugador “vivo” y mucho menos uno que gane partidos él solito. Y, obviamente, también carecemos de un entrenador sagaz y que sepa de este cuento. Por eso, Gustavito Huerta, se mandó sus tradicionales numeritos, especialmente con los cambios, al hacer ingresar a “chambón” Huerta, que en honor a su apodo hizo puras chambonadas. Y sustituyó a “Pablito” Ruíz, cuando debió haber salido Villanueva, que se cree el doble de David Beckham y aunque anotó un gol, no ha justificado su contratación.
El otro gol lo anotó el “burrito porfiado”, que tiende a irse al mediocampo, donde no sabe nada y por la orilla no es encarador, como para sacarle provecho a su única cualidad, que es la habilidad con el balón dominado…y corriendo desesperado a gritarme su gol no va a cambiar mi manera de ver el fútbol  y tampoco mi postura crítica…
Cobresal llevaba ocho derrotas consecutivas. Y lo que se calculaba como un “coser y cantar”, se transformó en una victoria difícil, con tintes de dramatismo, por la descarada colaboración del juez Enrique Osses, uno de los principales integrantes del contubernio santiaguino, capaces de dar vuelta cualquier marcador para favorecer a los cuadros de sus conveniencias. Que sirva de advertencia mi denuncia, porque ahora vienen los partidos contra los “campeones de mentira” y más encima en la capital.
Por eso, nada de pensar en plays offs; ya es hora que esa cofradía de “alaracos del micrófono” y de los demás medios de comunicación, se pongan serios, aterrizados y no agarren para la chacota a mi querido CDA.

Sus comentarios o Contacto a
ANTOFAGASTINA
a los email:



lunes, 20 de febrero de 2012

DANDO LÁSTIMA A TRAVÉS DE LA TELEVISIÓN

Ricardo Araya Maldonado
Periodista
 

Todos vieron el partido, a través de la televisión. Por tanto, nadie podrá tildarme de exagerado para catalogar de pobrísimo -y también dando lástima durante todo el segundo tiempo- el cometido de los jugadores antofagastinos frente a la Católica, que consiguió un mezquino triunfo de 1-0, considerando los ocho o nueve goles despilfarrados y que erigieron al portero López, como lo único rescatable en una tarde horrible.
Es doloroso y triste decirlo, pero el cuadro universitario se dio un paseo de principio a fin, jugando a media máquina. Con este equipo puma no pasará absolutamente nada y -reitero- hay que ponerse a rezar todos los domingos para que esta temporada no se transforme en debut y despedida en el retorno al fútbol grande.
El año pasado, inmediatamente después de la vuelta olímpica, entregué una lista de los jugadores aptos para desenvolverse en primera división. Sin embargo, una vez más primó el sentimentalismo barato y típico de los entrenadores chilenos, basándose en simpatías, grados de amistad y gustos personales para continuar con algunos jugadores que carecen de marca, requisito esencial para estar en primera. Por ejemplo el caso de Riquelme, que en todos los años que ha sido contratado en el CDA, nunca fue titular y ahora, como por arte de magia lo es.
En tanto que a Osmán Huerta y Ronald González, les falta viveza, experiencia y -muy importante- contundencia física, porque a falta de esos atributos, hay que llevarse al rival con otros recursos.
Trajeron al “zorrito” Martel, que es un jugador “chambón” por naturaleza y que  tampoco puede pedírsele derroche al por mayor. Del mismo modo, el “peta” castillo, es un jugador muy irregular y del cual no puede esperarse que, por si mismo, de vuelta un resultado.
En otra gruesa equivocación, llegó Villanueva, que más lo he visto sacándose fotos, ya que los “alharacos del micrófono” locales, le dijeron que era el doble David Beckham; claro que le faltan 23.658 kilómetros de fútbol para igualarlo.
Se fue Erick Pino, que pichanguero y todo imponía buen fútbol y tenía gol, quedando Patricio Rubina sin su socio o alternativa en el mediocampo.
Llegaron los uruguayos Lavadeira y Riveros de poquito aporte; mejor dicho de juego intrascendente.
Bonito e infructuoso paseo que se mandó el técnico Huerta al extranjero, buscando refuerzos. Yo hubiera ahorrado esa plata, pegándole un telefonazo –o por Internet- al ex jugador argentino del CDA Jorge Remigio Pautasso, quien hubiese elegido y mandado “bueno, bonito y barato”, entre el millón de jugadores que esperan su oportunidad  de consagrarse en su club Newell Old Boys.
Además, contrataron a “Pablito” Ruiz, cuyo fuerte es su estatura y vigor físico en el área. Además, posee un buen arsenal de mañas, como a mi me gustan los jugadores de fútbol. Sin embargo, sus compañeros“no le dan bola” e insisten en el fútbol cortito, sin sentido y lento. Ni siquiera tiraban centros “a la olla”, en los minutos finales, en que da lo mismo perder por un gol o por veinte.
El cuadro antofagastino posee una mecánica de juego tan arraigada, como nefasta, que solamente se solucionaría con la llegada de jugadores y entrenador con diferente mentalidad y dinámica de juego, porque lo único –sí, lo único- que puede salvar a este equipo es a través de una arenga fabulosa, para motivarlos y hacerles creer que el naufragio puede salvarse corriendo y metiendo la pierna fuerte, durante los 90 minutos e inculcándoles mucho amor por la camiseta, que brillan por su ausencia en estos cuatro partidos jugados.
Dos derrotas. Un empate y un triunfo. Cuatro puntos conseguidos de un total de 12, que representan un 25 por ciento de rendimiento.
Más claro…echarle agua.

 

jueves, 9 de febrero de 2012

CDA-IQUIQUE A FALTA DE CALIDAD, APARECIÓ LA BUENA SUERTE

Ricardo Araya Maldonado
Periodista


Quienes no asistieron al Estadio Juan López, porque prefirieron disfrutar de un día de playa, o porque encontraron muy elevado el precio de las entradas -la más barata costaba seis mil pesos- no se perdieron nada extraordinario, porque este desabrido e inmerecido premio 1-1 ante los iquiqueños, fue de acciones similares al debut frente a O`Higgins, en el primer partido del torneo, que fue transmitido por televisión.
Por lo mismo, voy a reiterar mis conceptos iniciales, en cuanto a que a este CDA, en primera división le falta peso futbolístico. En cuanto a nombres, el plantel es de precaria alcurnia y los que llegaron, incluyendo a los extranjeros, ninguno ha deslumbrado y, peor aún, ni siquiera  han jugado bien.
Un cuadro abúlico, sin chispa, sin jugadores vivos, sin goleadores innatos, obviamente que queda a merced del rival. E igual que el partido anterior, un juego livianito, sin profundidad, demasiados toquecitos lentos, que se diluyeron en el borde del área…y por favor,  no le pidan que corra al “zorrito” Martell, ya no es un “chiquilín”.
Partido casi calcado al anterior, algunas oportunidades en el primer tiempo que se perdieron por la carencia alarmante de un goleador de estirpe y luego ninguna oportunidad de gol en la segunda fracción, excepto el penal a “Pablito” Ruiz, producto de un pase al vacío y cuando iba a disparar fue derribado muy cerca del arco.
Este larguilucho jugador -mejor dicho un gigante- me hizo recordar a otro “Pablito” -paraguayo-, que llegó en la temporada de 1989; también medía sobre los dos metros y dio la hora a toda orquesta. Jugó uno que otro partido, en esa chacota de la Copa  Chile y después se reintegró a su equipo de básquetbol en gira y del cual se separó, cuando alguien le dijo que en Antofagasta necesitaban un delantero goleador. Era una época en que llegaban al club cualquier charlatán de feria, enanitos de circo; mochileros de verano y turistas pintosos que se llevaban a las bellas mujeres antofagastinas, etc.
Lo cierto es que Ruiz, en su debut, no convenció a nadie; salvo el gol -con una fortuna increíble- porque después que ejecutó el lanzamiento penal, pegándole horrible,  el arquero visitante manoteó el balón hacia él y ante tan primoroso regalo la mandó adentro con el arco a su merced. Y como dijo eufórico un hincha desbocado: “con una ´cuea`, más grande que un buque”…pero justificando de paso su contratación, porque yo siempre he dicho “goles son amores” y, además,  los goles constituyen el producto más escaso y apetecido en la faz de la tierra.
Aparte que “Pablito” tampoco tuvo oportunidad de mostrar nada, ya que tanto el entrenador como sus compañeros, completamente ignorantes del ABC del fútbol, no le dieron bola, como se dice vulgarmente. No le enviaron centros para que se hiciera millonario en el área chica y segundo, en la categoría de errores grotescos, en cada lanzamiento de esquina, en vez de buscar su cabezazo, lanzaban el balón al primer palo. Simplemente, algo increíble en jugadores y entrenador  profesionales.
Es más, ante el rechazo desesperado de la defensa visitante, el balón llegaba a un jugador local y en vez de lanzarlo “a la olla”,  -porque allí estaban Ruiz y el resto de los jugadores locales-, preferían jugarla cortita hacia al lado y en ese juego anodino, en varias ocasiones perdieron el balón, generando peligrosos contragolpes con una defensa desguarnecida, porque todos estaban en el área rival. Conceptos fundamentales, que no se aprenden jugando pichangas sin sentido durante la semana.
Lo cierto es que este pobre 1-1 fue demasiado premio y en vez de retirarse contenta la hinchada, todos salieron con la cara larga, porque aún los más optimistas ya visualizaron también que con este plantel no pasará absolutamente nada. Es la opinión unánime, en cada lugar donde se reúnen a charlar los fanáticos del cuadro puma.
Al finalizar el torneo del ascenso, yo dejé una nómina con los jugadores aptos para desempeñarse correctamente en primera división; pero pudo más la terquedad e ignorancia de algunos. No sé que hacen de titulares, varios jugadores. Y no entiendo como dejan a Escudero en la banca, cuando es más jugador que todos los extranjeros juntos. Tampoco comprendo por qué Huerta no hace los cambios al comenzar el segundo tiempo -con el marcador en desventaja- perdiendo largos minutos en reemplazar a jugadores que no han demostrado nada.
Los temores de regresar a los potreros al final de la temporada, ya superaron mis advertencias y están plenamente instalados entre la afición local, que observa con impotencia y también con desesperación como se diluye tanto esfuerzo y tantos años de lucha por salir de la canchas inhóspitas del ascenso, para caer lastimosamente en lo mismo, al cabo de un año.
Tan sólo la llegada del esperado mecenas –vendiendo el club- nos salvará de la debacle que se avecina, si es que no aparecen los verdaderos refuerzos. Esos que tienen un nombre en el fútbol y, fundamentalmente, experiencia.

martes, 23 de agosto de 2011

JUGANDO A SER INSPECTOR MUNICIPAL

Ricardo Araya Maldonado
Periodista


Recientemente, la Municipalidad citó a los presidentes de las Juntas de Vecinos de Antofagasta para que cooperaran en una nueva campaña de aseo, por el bien de la ciudad; loable iniciativa que por si misma, atrajo masivamente a los dirigentes de las más poblaciones de la “Perla del Norte”.
En un gran derroche de imaginación del “comité creativo”, la alcaldesa Marcela Hernando procedió a entregarles unos talonarios que contienen "partes de cortesía" y una tarjeta de credencial, que habilita a dichos directivos comunales para que "cursen" infracciones también de cortesía a aquellos vecinos que sorprendan botando escombros y basuras en las diversas calles de sus poblaciones.
Sin embargo, después de las dos primeras notificaciones, al tercer parte se acabará toda la "cortesía" y dichos infractores serán denunciados a los juzgados de policia local, para que los respectivos jueces procedan a sancionarlos, según la ordenanza respectiva.



De inmediato, me surgieron las dudas y contrariedades... ¿Por qué, no realizan dicha función esa pléyade de inspectores municipales, que se dedican a sacar partes a los vehículos mal estacionados, sabiendo que cada día hay menos espacios públicos, precisamente porque la municipalidad restringe sistemáticamente las calles para tal efecto?. Así mejoraría la mala imagen y antipatía que generan estos funcionarios municipales ante la opinión pública, en el afán de generar más recursos económicos para el municipio.
Para ejercer eficientemente tal función, de seudo-funcionario municipal, tendrá que ser un dirigente vecinal ocioso, sin otras obligaciones cotidianas laborales ni hogareñas, dispuesto a andar "aplanando calles" y al acecho durante todo el día, en el afán de sorprender "in fraganti", a un vecino desconsiderado con el antiguo anhelo de mantener una ciudad limpia.
¿Quién va a "pescar", a esos voluntarios, si son sorprendidos tirando basura en lugares prohibidos?. Obviamente, nadie entregará sus datos personales.
Claro, los dos primeros "partes" de reconvención, serán pura risa, loables intenciones y promesas sin futuro. Y si llegase la tercera infracción, más que seguro que se producirá un diálogo áspero, con caras de pocos amigos y probablemente intervendrán otras personas, en un ambiente que se irá enrareciendo por la controversia, que traspasará la frontera del mero tema del aseo, propiamente tal, llegando a las “cosas de vecinos”, que en muchos casos representan situaciones conflictivas y de antigua data.
¿Y si el "inspector" y el "infractor", son amigos?...O no pasará nada, porque según el sentido común los amigos no están para andarse perjudicando...o bien, se acabará la amistad de años, ya que la discusión adquirió ribetes inadecuados.
¿Tan sólo una credencial y un talonario bastan para convertirse en "inspector municipal"?.
No. definitivamente no me gustó la iniciativa, porque a futuro al ingenioso "comité creativo", se le podría ocurrir utilizar a los mismos vecinos para otras labores, que son propias de los funcionarios municipales.
En otras palabras, mejor "pastelero a tus pasteles"...